Publicado: 9 de Marzo de 2017

Es un tratamiento antiguo, de origen es chino. Se pegan al cuerpo ventosas o vasos de succión, de diferentes tamaños y la succión trae la sangre a la superficie de la piel.

Con este tratamiento se mejora la circulación de la sangre, reduce el dolor y alivia el malestar muscular. La aplicación de ventosas ayuda a acelerar el proceso natural de sanación del cuerpo.